Si bien se define como un amigo personal de Lula da Silva y se encontró con él hace exactamente dos semanas, el presidente uruguayo Yamandú Orsi asegura que el relacionamiento con Brasil no estará influido por afinidades gane quien gane la segunda vuelta el próximo 25 de octubre.
Pese a los pronósticos de las encuestadoras, el senador Flávio Bolsonaro dio la sorpresa y se interpuso ante el actual presidente. Sin embargo, el candidato por el Partido Liberal (PL) no llegó al 50% de los votos válidos necesarios para evitar el balotaje, por lo que se volverá a medir con el líder del Partido de los Trabajadores (PT) en la segunda vuelta del próximo 25 de octubre.
El vínculo de afinidad con Lula, según Orsi, no va a condicionar el posicionamiento del país si Bolsonaro es electo.
"Hasta ahora los ejemplos que hemos tenido de elecciones en otros países no han ido en ese sentido. La afinidad o los conocimientos que uno tenga con las personas no pueden interferir en lo que son las relaciones entre los países. Mi relación con los países vecinos ha sido la misma con uno o con otro gobierno. Veremos cómo avanzamos ahora, de acuerdo al resultado que venga. Pero no hay que entreverar los tantos", expresó el presidente de Uruguay en una rueda de prensa este lunes.
La última vez que Orsi se encontró con Lula da Silva fue el 21 de septiembre, en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En la charla hablaron de comercio, infraestructura compartida, desarrollo productivo, integración y regulación de las apuestas deportivas, enumeró el presidente uruguayo en la red social X. "Gracias, querido amigo", cerró Orsi.
Lula, por su parte, detalló que en el encuentro le agradeció la gestión para que Brasil se quedara con la cuota uruguaya de exportación de carne bovina a China, algo que finalmente no fue aceptado por el gigante asiático. El presidente brasileño cerró su mensaje con la promesa de que se encontrarían "nuevamente pronto".
El Frente Amplio, la coalición de izquierda de Uruguay a la que pertenece Yamandú Orsi, ha respaldado explícitamente la candidatura de Lula. Lo mismo sucede con el Movimiento de Participación Popular (MPP), el sector dentro de esa coalición históricamente liderado por José Mujica, un amigo íntimo de Lula. Varios dirigentes del sector estuvieron en Brasil. Incluso la viuda del expresidente, Lucía Topolansky, mandó un mensaje de respaldo.
"La fuerza política es la fuerza política; el gobierno es el gobierno", diferenció Orsi en su encuentro con la prensa.
El presidente uruguayo dijo que después de la segunda vuelta se verá cómo avanzar en asuntos como el futuro del Mercosur, el bloque regional del que Bolsonaro es crítico.
"Mientras los partidos o las tendencias ?derecha, izquierda o centro? lleguen por la vía electoral, tenemos que decir que las reglas de juego se están respetando y eso es positivo porque el péndulo muchas veces se ha movido. Entonces, hay que cuidar las reglas del juego democrático y que las instituciones funcionen. Eso te da garantía a futuro de que la alternancia es parte de la vida normal de nuestros países", expresó Orsi.
"Creo que fue todo correcto. Lo más importante es que transcurra dentro de las normas y la convivencia democrática. Viene ahora la segunda vuelta. Por supuesto que hay resultados que sorprenden, si bien se esperaba que iba a ser una elección pareja", agregó el mandatario uruguayo ante los medios este lunes respecto a los comicios del día anterior.
En un mismo sentido se expresó el canciller uruguayo, Mario Lubetikin, este lunes. "Tenemos que estar todos felices porque es un nuevo triunfo de la democracia", expresó en rueda de prensa.