El Museo Británico pudo haber esperado que alrededor de un millón de personas visitaran su histórica exposición del Tapiz de Bayeux. Pero tiene dificultades para hacer pasar a todos los poseedores de entradas por el espacio, pese a limitar el texto que hay que leer, emitir anuncios de audio que instan a la gente a avanzar e incluso prohibir la fotografía dentro de la galería. Por ello, el museo dijo que ampliaba el horario de apertura de la exposición, aunque no reveló cuál sería el nuevo horario ni exactamente cómo se ajustaría a los estrictos límites de iluminación y exposición ambiental estipulados en el acuerdo de préstamo del tapiz con el gobierno francés.
Una portavoz del museo se limitó a decir en una declaración enviada por correo electrónico que "cuenta con un plan cuidadoso para la asignación de horas de luz, acordado en colaboración con colegas en Francia". La respuesta del público a la exposición, añadió la portavoz, ha sido "extraordinaria". El Ministerio de Cultura de Francia no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
Dados los largos tiempos de espera de los poseedores de tickets, algunos de los cuales han informado de que permanecieron en fila hasta dos horas para poder entrar, el museo dijo que estaba teniendo esto en cuenta mientras se prepara para poner a la venta la siguiente tanda de entradas para la exposición, que se prolongará hasta el 11 de julio de 2027.
La exposición ha enfrentado obstáculos logísticos apenas unas semanas después de iniciar su recorrido de 10 meses, mientras las multitudes se reúnen para ver la tela bordada de 67 metros de largo que representa los acontecimientos en torno a la conquista normanda de Inglaterra en 1066. Es la primera vez que el tapiz, que ha pasado la mayor parte de su vida en Francia, se exhibe en Inglaterra, donde los historiadores creen que fue elaborado originalmente.
Antes de la llegada del tapiz al Museo Británico, existían preocupaciones sobre la viabilidad de transportar un textil tan frágil. Pero se elaboró un plan complejo para su traslado seguro, y el Museo Británico ha tomado medidas para conservarlo durante su estancia en Londres, entre ellas apagar la iluminación de la galería en intervalos programados para proteger el tapiz del deterioro causado por la luz. Ahora, el público está expresando otras preocupaciones, entre ellas los tiempos de espera. Un pequeño número de poseedores de entradas ha sido rechazado debido a los retrasos; el museo dijo que esos poseedores de entradas habían recibido reembolsos y turnos de reserva prioritarios para otra fecha.
También hubo escrutinio sobre la accesibilidad. Después de que Yusuf Ali Osman, un hombre ciego del sur de Londres, presentara una denuncia legal en la que acusaba al museo de infringir la Ley de Igualdad de 2010 al no ofrecer visitas con audiodescripción para visitantes ciegos y con visión parcial, el museo anunció que añadiría una "visita presencial con audiodescripción".
El museo también dijo que proporcionaría asientos para los visitantes que esperan en fila. La expectación en torno a la exposición ha sido intensa. Cuando la primera ronda de entradas salió a la venta en julio, el museo dijo que había registrado sus mayores ventas de entradas en un solo día de la historia, generando más de 2,5 millones de libras (unos 3,4 millones de dólares). El rey Carlos III asistió a una vista previa privada una semana antes de la apertura al público del 10 de septiembre. En ese momento, Mary Beard, la especialista en estudios clásicos y patrona del Museo Británico, dijo que Gran Bretaña se había visto arrastrada por la "fiebre de Bayeux", en parte porque el tapiz representa una historia nacional fundamental.
Esta semana, dijo a The Guardian: "Teníamos que esperar algunos problemas iniciales; esto no es como una exposición ordinaria, ¡todos han venido a ver el mismo objeto! Lo importante es corregir esos problemas iniciales". Descripto por el museo como "una de las maravillas del mundo medieval", el artefacto ilustra los acontecimientos en torno a la batalla de Hastings, una fecha grabada en la memoria de los escolares británicos como la última invasión extranjera exitosa de Inglaterra y el origen de la monarquía moderna. Las entradas están agotadas hasta finales de año, pero está previsto que se pongan a la venta tandas adicionales este mes y en enero.
Fuente: The New York Times